Neuquén.- Bajo una estricta custodia policial y por orden de la Justicia Federal de Roca, a cargo de la jueza Carolina Pandolfi, debían quemarse esta mañana desde las 8, 280 kilos de cocaína de máxima pureza.
Esta droga pertenece al operativo que se realizó días pasados en la aduana de Villa Regina en los camiones que transportaban manzana y donde se habían escondido ladrillos en bolsas de nylon de color negro.
Sin embargo, la Justicia Federal de General Roca señaló vía fax la suspensión de la quema.
El operativo de la quema de estos estupefacientes se realizaría en el crematorio del cementerio local con una fuerte presencia policial.
Hace exactamente un mes la detección de alrededor de 250 kilos de cocaína en un camión de una empresa de Buenos Aires que había cargado manzana en una ciudad del Alto Valle se logró gracias a los sistemas de control que funcionan en la Aduana de Villa Regina.
Con el correr de los días se supo que las investigaciones estarían centradas en un cargamento de frutas, el que tenía un seguimiento que realizaban los efectivos y la AFIP sobre una persona en particular.
Un empresario investigado en Roca, sería socio de un inversor español. El cargamento donde se detectó la droga era el primero que se exportaba a España.
Ambas personas detenidas tenían un frigorífico, y según se conoció, la fruta la habían embalado en un galpón de Ingeniero Huergo.
Los detenidos señalaron que la fruta llegó al frigorífico embalada y ya con la droga colocada dentro de las cajas de manzana.
Cuando el camión emprendió el viaje a Buenos Aires, lo escanearon en Villa Regina, y allí se encontró la cocaína escondida en las cajas con la fruta.