Un trabajador de una vidriería está internado grave en terapia intensiva tras protagonizar un accidente en una obra ubicada en Avenida Argentina y Alberdi, en pleno centro de la ciudad. El trabajador es hijo de uno de los dueños de la contratista que coloca los vidrios en la edificación.
Martín Bonomo, de 23 años, es hijo de uno de los propietarios de la contratista Lácar y fue quien recibió una descarga eléctrica mientras maniobraba un perfil de aluminio, sostén de los vidrios que se colocarán en la histórica esquina.
El hecho se produjo alrededor de las 10 de la mañana cuando el joven sufrió un golpe de electricidad y cayó sobre el techo de chapa de contención ubicado en el primer piso. Un compañero lo sujetó y logró salvarlo de una caía aún mayor. Inmediatamente fue derivado al hospital Castro Rendón donde se encuentra internado en el área de terapia intensiva de adultos. El parte médico indica que Bonomo se encuentra en estado grave y es asistido con respirador artificial tras el paro cardiorespiratorio sufrido producto de la descarga eléctrica recibida. Aunque se supo que las maniobras de reanimación que recibió durante 20 minutos le salvaron la vida.
Es necesario aclarar que el joven se desvaneció en el primer piso del andamio de la obra tras recibir el shock eléctrico, y no cayó al vacío gracias a un compañero de la obra que lo sujetó del pié. Además, se supo que el joven presenta heridas en su mano y en el pie producto del pasó eléctrico.
La empresa contratista Casa Lácar srl es de propiedad de la familia Bonomo y se trata de una vidriería muy antigua de la ciudad ubicada en San José Feliciano 350 del barrio Huiliches. La misma es una de las cinco contratistas que intervienen en la obra de la esquina emblemática de Neuquén que se reactivó tras estar abandonada durante años.