Al parecer, amenazó con matarla, fue con un cuchillo a la puerta del colegio de sus hijos e incumplió las restricciones que le había impuesto la Justicia. El Juzgado de Familia N 4 lo condenó a cinco días de arresto; apeló, y no sólo le mantuvieron la condena sino que también lo mandaron a terapia.
El caso ocurrió aquí en Neuquén y, lamentablemente, es uno de tantos. El expediente llegó a la Sala Segunda de la Cámara en lo Civil, por una presentación del denunciado que apeló el arresto, con el argumento de que lo más apropiado hubiese sido un programa que lo ayudara a reencauzar su conducta. Y reforzó sus pretensiones explicando que su detención le causaría "un grave perjuicio a todo el grupo familiar”, ya que es el "único sostén de familia”.
Eso sí, por las dudas también solicitó que si se mantenía el arresto, este fuera domiciliario, por razones de "protección de índole corporal”.
La denunciante expuso que los reiterados incumplimientos de este sujeto motivaron la custodia permanente en su domicilio. Y explicó que la gravedad de la situación es evidente, ya que el accionar del denunciado es soberbio, con poco apego a la ley, y el propio oficial notificador dio testimonio de sus dichos respecto de que no le importaba ir preso y que la iba a matar.
Los jueces de Cámara, FedericoGigena Basombrio y Patricia Clerici consideraron inconveniente el arresto domiciliario, en virtud de que la conducta del denunciado, remisa a acatar las órdenes judiciales, "hace presumir que no cumplirá con esta medida”.
En consecuencia, confirmaron los cinco días de arresto, con la particularidad de que los dos primeros o los dos últimos deben coincidir con el fin de semana.
También lo emplazaron a someterse a tratamiento psicoterapéutico, con la modalidad y duración que indique el profesional tratante, debiendo acreditarlo en forma mensual, bajo apercibimiento de aplicarle sanciones por cada incumplimiento. La pregunta es ¿Entrará en razones con esto?