Un giro inesperado ocurrió hoy en una causa por la que fue condenado a 18 años de cárcel un hombre acusado de abusar sexualmente de su nieta. La adolescente pidió declarar ante el Tribunal de Impugnación y reveló que fue presionada por su madre para denunciar a su abuelo por hechos que jamás ocurrieron. La menor argumentó que "no podía dejar que fuera preso un inocente" y que por eso pidió declarar. Ante los hechos, la defensa del condenado solicitó su absolución y, sin oposición del fiscal, el Tribunal integrado por Andrés Repetto, Alejandro Cabral y Mario Rodríguez Gómez, hizo lugar al planteo y revocó la condena.
Bajo la tutela de la Defensora del Niño, la adolescente –que hoy tiene 16 años-, declaró que el caso se inició porque su madre "hizo una denuncia afirmando que su abuelo abusó sexualmente de ella, pero que ello nunca fue así”. Agregó que la madre insistió en que tanto ella como su hermano habían sido abusados, sin embargo ninguno de ellos fue abusado y que "nunca tuvieron la posibilidad de hablar y contar la verdad”.
La niña aseguró que no pudo declarar por ser menor, y que su hermano "nunca fue convocado como testigo”. Incluso reveló que en el procedimiento de la cámara gesell no habló de abuso.
Durante la audiencia de impugnación, el defensor le preguntó si sabía los motivos por los que su abuelo había recibido una condena -según la denuncia original, cuando tenía 6 o 7 años su abuelo le habría tocado la cola-. Sorpresivamente respondió que no sabía de ello, que "nunca fue así”, que "nunca fue abusada por su abuelo, no la tocó ni tuvo conversaciones incómodas con él, todo lo contrario”. Agregó que "las únicas veces que ella estuvo incómoda fue cuando estuvo su mamá, que siempre había peleas con sus abuelos o con la hermana de su madre”.
La adolescente entregó, pocos días antes de la audiencia desarrollada hoy, una carta a la Defensoría del Niño y el Adolescente dirigida a los jueces, con el propósito de "ser escuchada” y de "contar la verdad. Esa nota la escribió "en un momento de angustia” porque "no puede ser que vaya presa una persona inocente, o que esté condenada una persona inocente”.
En su relato puso al descubierto la situación de violencia a la que la habría sometido su madre. Aseguró que "ha querido volver a vivir con sus abuelos desde el momento en que su madre la alejó de ellos hace 5 años. Que su hermano actualmente vive con sus abuelos. Que el trato que a ella le ha dispensado su madre estos años no ha sido bueno, que no ha sido una madre, porque una madre no humilla a su hija, no la obliga a mentir, ni la amenaza para que mienta, no la agrede, ni la golpea. Una madre no te abandona”, concluyó.
Tras escuchar el relato de la adolescente, el tribunal –sin oposición de la fiscalía- revocó la condena.