El shale pasó así a representar un 4% de la producción nacional de gas a ser el 6,9% de la extracción en la cuenca neuquina, la mayor del país, precisó un informe de G&G Energy Consultants. El repunte se logró "al maximizarse la producción de El Orejano –conectado a la planta de Sierra Chata- y del piloto de Rincón La Ceniza-La Escalonada, al que se añadió un pozo de La Escondida", indicó.
En el acumulado enero-octubre, el aumento en la producción de shale gas fue de 35,8% respecto al mismo período de 2015, según el informe.
Mientras, disminuyó el aporte del piloto del consorcio Aguada Pichana, se incorporaron pozos horizontales con rama lateral de 2.000 metros en El Orejano, operado por YPF en forma compartida con Dow. En cuanto a los pozos de Rincón La Ceniza y de La Escalonada, la operación corresponde al consorcio conformado por Total (42,5%), Shell (42,5%) y G&P (15%).
La cantidad de pozos de shale oil perforados y terminados en Vaca Muerta es de 683, de los cuales el 14,8% no produjo durante octubre, frente a 62 pozos de shale gas.
El informe destacó la "evolución positiva" observada en la producción de shale gas, en relación con la de petróleo no convencional: "Pocos pozos producen una cantidad relevante de la producción de gas de la formación Vaca Muerta, en adición a la producción de gas asociado al shale oil, principalmente del desarrollo de Loma Campana de YPF-Chevron".
Destacó que "YPF-Dow planifican en El Orejano una campaña sostenida de pozos de 2.000 metros de rama lateral y más de 20 fracturas por pozo, que arrojan producciones iniciales muy interesantes y comparables a muy buenos pozos en áreas similares de EE.UU.". Y que en los próximos meses se verán los resultados de las fracturas en los pozos horizontales perforados por Pan American Energy en Bandurria Centro.