Alma padece osteogénesis imperfecta, más conocida como "huesos de cristal", y había recibido la bienvenida por parte de la directora del Jardín 32 para poder comenzar las clases, sin embargo, cuando sus padres fueron a inscribirla oficialmente, las autoridades dieron marcha atrás.
Así lo explicó al menos la madre de la menor, quien aseguró: "Cuando fuimos a anotarla nos dijo que el lugar estaba asegurado. Cuando llegó el día me dijo que no la podían tomar porque necesitaba un acompañante terapéutico y yo no puedo pagar por uno”.
Por su parte, el padre aseguró estar desesperado y exige una explicación. "No entiendo cómo a esta altura, en el año 2016, existen funcionarios públicos que pueden decidir quién queda afuera de un colegio, sin dar explicaciones”, expresó.