La agencia Sapac SA acaba de sufrir el segundo cachetazo judicial en menos de un mes. Ahora, la Cámara de Apelaciones en lo Civil y Comercial de Roca, confirmó la condena que pesaba contra el comercio, y elevó la suma con la que deberá indemnizar a la compradora de un Ford Ka cero km. La condena también alcanza al Plan Ovalo SA de ahorro para fines determinados.
Todo comenzó en 2003 cuando la mujer se anotó en el plan, del que resultó adjudicada en enero de 2007. Recibió el auto y en abril de 2008 pagó el saldo total que le había sido informado.
Fuentes judiciales indicaron que pese a ello no recibió la certificación de libre deuda, ni el levantamiento de la garantía prendaria. Por el contrario, le reclamaron un saldo cuya causa no le fue explicada hasta diciembre de 2008, cuando recibió un aviso de ejecución por parte de la demandada.
La mujer aseguró que "pese a los insistentes llamados, correos electrónicos y consultas”, no pudo obtener información clara, cierta y detallada. A raíz de eso, un juzgado de primera instancia las condenó a resarcirla con 40.000 pesos (10.000 por daño moral y 30.000 por daño punitivo). Apelaron, y ahora la Alzada elevó la indemnización por daño moral a la suma de 30.000 pesos.
En su voto, el camarista Víctor Soto destacó: "A las claras puede concluirse que la génesis del conflicto (...) no es otra que la evidente falta de información fidedigna que Plan Ovalo SA ha dispensado a su suscriptora, que conlleva, y a la par, la configuración de indignidad en el trato”. Al final, lo que le reclamaban era la cancelación de la última cuota de un plan de 84 meses.
El Tribunal analizó el correcto historial de cumplimiento de los pagos como un dato "plenamente revelador de la voluntad de pago de la actora”; y concluyó que "de haber sido atendida con la atención que se debe a un consumidor y de haber sido informada correctamente”, resulta "normal presumir que (...) hubiera abonado la poco significativa deuda subsistente”.
Cabe consignar que a fines de agosto último, la misma Cámara de Roca confirmó un fallo contra Volkswagen Argentina SA y Sapac SA, condenándolas a pagar una suma cercana a los 200.000 pesos, a la compradora un VW Vento. Según se indicó en ese momento, el vehículo tuvo múltiples falencias de fábrica, que se vieron agravadas como "consecuencia de las maniobras de incorrecto armado y ensamble y puesta a punto prestadas en el taller de servicio oficial de Volkswagen”.