Una enfermera de una clínica privada de Neuquén y un funcionario de la provincia protagonizaron un episodio violento que se ventiló a través de las redes sociales y la prensa. La enfermera, Elena Briseño, aseguró que Adrián Urrutia, director de Diversidad de la provincia, la insultó y golpeó, molesto por la tardanza en proporcionarle alimentos a su padre, enfermo en grave estado.
El caso trascendió el lunes por redes sociales. Este martes a la mañana, ambos dieron su versión en "Afilados", por AM 550 y 24/7 Canal de Noticias.
Briseño, quien aseguró estar embarazada de 3 meses, denunció que Urrutia la emprendió a empujones, golpes e insultos porque se había demorado una hora la entrega de la merienda a su padre, internado en el tercer piso de la clínica Pasteur.
"Me gritó, me empujó contra un canasto de ropas y me pegó patadas. También me dijo que me iba a sacar a mi hijo a patadas", comentó la enfermera, quien lleva un año en su trabajo. Informó que junto a su pareja -un efectivo de la policía- radicó la denuncia en la Fiscalía.
"Estaba realmente muy violento; después me enteré que es un funcionario de la provincia", dijo.
Urrutia también dio su versión. No negó el episodio, pero rechazó haberla golpeado y mucho menos haberle dicho que le iba a sacar el hijo a patadas. "Creo que me excedí, que no debí haber gritado, pero tengo a mi padre que está muriendo y la situación me desesperó. Pero de ninguna manera la golpeé. Tengo de testigos a personal de la clínica y al guardia de seguridad", dijo.
Por último sugirió que "las clínicas deberían profesionalizar más a su personal" y calificó de "pesadilla" lo que "estoy viviendo desde las redes sociales, ya que -anunció- le iniciará una demanda por haber publicitado su imagen con la de su hijo menor de edad.