Esas pequeñas décimas de diferencia que tenían de ventaja los conductores de Río Negro sobre los de Neuquén, en cuanto al nivel de graduación alcohólica permitida, fueron borradas de un plumazo, porque la legislatura rionegrina aprobó por unanimidad aplicar alcohol "cero”.
La Legislatura de Río Negro aprobó por unanimidad una ley que prohibe seguir al volante a los automovilistas que los controles de alcoholemia detecten presencia de alcohol en la sangre o haber consumido estupefacientes. De ningún modo podrán seguir al volante del vehículo y no podrán negarse a los controles policiales.
Con un índice de alcohol de hasta 0,2 gramos tampoco se podrá seguir conduciendo y el vehículo podrá ser retenido por el control, pero estará exento de un sumario. Mayor a este nivel se aplicarán las sanciones previstas. Una sola copa de vino significa 0,2 gramos de alcohol en sangre.
El Ejecutivo provincial deberá reglamentar esa ley y establecer los montos correspondientes a las multas.
También se anunció la puesta en marcha de una campaña sobre "tolerancia cero” en Río Negro y la ley entrará en vigencia luego de su reglamentación, que deberá promulgarse en 30 días.