El sindicato petrolero inauguró este viernes el edificio de su poderosa obra social, pero también reafirmó que se ha transformado en una especie de fuerza motora del MPN, alentando en expresión simbólica y concreta uno de los caminos posibles para resolver la estrategia de la coyuntura, en un año marcado por la contingencia electoral tanto como por los conflictos, los problemas y las insatisfacciones populares.
Guillermo Pereyra montó un escenario para un público acotado a su gremio –unos 2 mil trabajadores acompañaron su convocatoria- y con un escenario restringido a lo más granado de la conducción del MPN. El senador se sacó fotos acompañado por su hijo Martín, por el ex gobernador Jorge Sapag, la diputada Chani Sapag, el gobernador Omar Gutiérrez y el vicegobernador, Rolando Figueroa. Todos habitantes del centro de la escena.
El acto tuvo todo el folclore del partido provincial en su versión más peronista. Escenario grande y prepotente. Bombas de estruendo. Algarabía popular. Música. Tránsito interrumpido. Ocupación, sin mayores explicaciones, del espacio público. Los hidrocarburos traducidos en gestión política y de gobierno. Una síntesis casi perfecta, casi ideal, de una línea política que la provincia interpreta, como diría Lenin, como una fase superior del peronismo.
Desde hace un tiempo, el acto fue interpretado como el comienzo de la "unidad” coyuntural en el MPN para enfrentar las elecciones. Más allá de las interpretaciones forzadas, indica una intención y una expresión política concreta e inocultable. Indica, por empezar, la vigencia política del senador Guillermo Pereyra. También, el retorno –ya evidenciado el 1 de marzo en la Legislatura- de Jorge Sapag como "armador” de un equipo partidario que competirá este año. También indica o evidencia que el MPN sigue potenciado por la actividad petrolera: es la traducción política de la actividad económica del sector, el que mejor la representa.
Más allá de estas evidencias, la realidad es más compleja. La exaltación del petróleo funciona, pero también sugiere contrastes, contradicciones, inequidades. Si se busca interpretar el cuadro completo, puede afirmarse que es una de las caras que mostrará el MPN este año, pero no la única. En este sentido, la exhibición de rostros y posibilidades no se agota en una sola función. Hay que esperar todavía.
Rubén Boggi