Laura Plaza habló después de haber presentado su renuncia como integrante del bloque del Movimiento Popular Neuquino (MPN), y aseguró que los motivos de la decisión fueron muy claros. En principio, dijo que tienen que ver con sus convicciones, y que principalmente "vengo sufriendo un malestar dentro del bloque".
"Me encontré con la imposibilidad de poder expresar mi opinión política respecto de algunos temas. No se me ha permitido pensar diferente. Me he sentido una marioneta", afirmó.
Después de haber anunciado que conformó el bloque unipersonal denominado Convicción Cívica, recibió insultos y amenazas.
"Toda la semana fue una tortura por parte de empresarios, políticos, sindicalistas, que vinieron a convencerme para que acompañara al voto de un síndico y, cuando vieron que mi convicción era fuerte, me empezaron a decir que estaba afuera de mis facultades mentales", indicó.
Entre otras cosas, Plaza agregó ejemplos sobre amenazas: "Me dijeron: Te vamos a hacer mierda porque esto es una traición. Me dijeron que me iba a tener que ir de la provincia".
Finalmente, dijo que "cuando empecé a trabajar fue en representación de los vecinos de Neuquén, y me cansé del autoritarismo, de obedecer y tener que votar cuestiones que no tienen nada que ver con lo que son mis principios".
"Lo que yo pienso no son los principios de Laura Plaza, sino lo que considero honestamente que es lo mejor para los vecinos de Neuquén", concluyó.