Todos los fines de semana, la postal es repetida: el alto número de casos de alcoholemia. El bloque de concejales del Frente Neuquino presentará una modificación a la ordenanza que propone elevar el monto de las multas a quienes no tienen predisposición a soplar la pipeta del alcoholímetro.
"Puntualmente, hay una iniciativa que se trata en el Concejo Deliberante, donde se propone endurecer las penas para los conductores que se niegan a realizar el test de alcoholemia durante los operativos de rutina que se practican”, explicó el concejal de UNE, Fernando Schpoliansky.
Lo que se propicia es una pena mayor y suspensión por 60 días para conducir, para lo cual se debería modificar la ordenanza vigente.
En ese sentido, se adelantó que 42 mil pesos podría pagar un conductor que se niega a realizar el test de alcoholemia durante algún control de tránsito.