Con un decreto del intendente Horacio "Pechi” Quiroga, el Municipio capitalino rescindió el convenio y (a partir de ahí) le quitará a la Sociedad Vecinal del Barrio Gran Neuquén Sur, un terreno en el que ésta se había comprometido a poner en funcionamiento una serie de emprendimientos con los que, al parecer, no cumplió.
El lote le había sido cedido con permiso de uso y ocupación precaria, a través de una ordenanza (la N 12.204) promulgada hacia fines de 2011 por el entonces intendente Martín Adolfo Farizano, quien falleció a poco de haber concluido su gestión.
Según la ordenanza y el Decreto N 0871/11 de Farizano, aquel permiso era por 20 años y se podía prorrogar. Pero eso sí, debía estar exclusivamente destinado a la construcción de un edificio multifunción, aulas, taller y la sede de la propia vecinal.
Pero ahora, seis años más tarde, el Municipio lo recuperará con el argumento de que la Vecinal no cumplió con la palabra empeñada. Según se indicó en tal sentido, tanto en las actuaciones administrativas como en las fotografías tomadas por la administración Quiroga, se advierte que el Lote 23 de la Manzana 8, ubicada en las calles Albardón y Godoy, se encuentra "en estado de abandono”, tal como lo dice expresamente el decreto del actual jefe comunal.
Es más. En su decreto, Quiroga explica que el contrato se rescinde ante la "falta de interés” de la Sociedad Vecinal en el terreno, y la necesidad de evitar ocupaciones ilegales.
El Artículo 9 de aquella ordenanza, dice textualmente lo siguiente: "El incumplimiento de cualquiera de las obligaciones emergentes por la permisionaria traerá aparejado, la rescisión del permiso otorgado, quedando las mejoras realizadas y las sumas abonadas a favor de la Municipalidad de Neuquén, sin derecho a indemnización ni reclamo alguno”.