Pese a que se negaba, el Consejo Provincial de Educación (CPE) de la provincia de Río Negro tendrá que asegurarle el acompañamiento de un maestro integrador a un chiquito de siete años, que concurre a una escuela primaria de Ingeniero Huergo.
Así lo ordenó el Superior Tribunal de Justicia (STJ) al confirmar, en las últimas horas, la sentencia de amparo que había dictado la jueza de Familia de Villa Regina, Claudia Vesprini.
Fuentes judiciales explicaron que el pequeño padece epilepsia y trastorno generalizado del desarrollo. Y que, en su apelación, la Fiscalía de Estado del Gobierno rionegrino había argumentado que asignarle un acompañamiento permanente y exclusivo podía generarle "una dependencia innecesaria que sólo le provocaría un perjuicio”.
Las mismas fuentes explicaron que un maestro de apoyo es un docente de educación especial que acompaña al alumno con discapacidad en su trayectoria educativa integral. Es decir, que colabora con el maestro en el diseño, desarrollo y evaluación del proceso de enseñanza y aprendizaje de los chiquitos incluidos en las escuelas.
Los padres habían efectuado el reclamo administrativo en mayo de 2016, sin obtener respuesta alguna. También el director de la escuela había formalizado el requerimiento. Y pese a ello, la Fiscalía de Estado alegó que la familia había omitido "transitar la vía administrativa”.
El hecho es que teniendo en cuenta informes y certificaciones, la Justicia ordenó "disponer la atención especializada (…) por el plazo que los profesionales intervinientes -docentes, psicopedagoga, etc.- determinen conforme el interés superior del niño”.