La polémica por el alambrado con el barrio Rincón Club de Campo no cesa y por el contrario, pese a la instancia de mediación iniciada en Fiscalía, en las últimas 48 horas sumó otro capítulo. Ayer, el concejal Francisco Baggio de UNE, volvió a cortar, por cuarta vez, el alambrado. Hoy, el fiscal Marcelo Jara lo acusó por "daño", y le impuso como medida cautelar que "no podrá acercarse a menos de 100 metros del alambrado". En paralelo, la jueza de Garantías Estefanía Sauli, avaló la formulación de cargos respecto al delito de daño, pero rechazó la referida a la turbación.
En la columna Mano a Mano con la Justicia, esta noche estuvieron Marcelo Jara, por la fiscalía de Delitos Económicos y Cecilia Basterrechea, subdirectora de Mediación y Conciliación de la Fiscalía. En ese contexto, el fiscal explicó que “se busca solucionar este tema de alguna manera, como lo hicimos con otras intervenciones como en el caso de las textiles. Por eso se evitaba dar otros pasos como el que dimos hoy de acusación (a Baggio)”. “Pero nos dimos cuenta que se sucedían otras situaciones que aumentaban el volumen en lugar de mantener la situación hasta que se resuelva la mesa de diálogo y nos vimos en la obligación de formular cargos, porque se corta el alambrado y se avanza en la invasión de la propiedad, más allá que se esté de acuerdo o no con ese criterio de propiedad”, expresó.
En cuanto a la decisión de la juez, Jara consideró que la medida fue atinada “y dio por acreditado el daño”. Al respecto, dijo opinó: “Quiero creer que en lo que Baggio manifiesta a la jueza que acatará la medida. Tenemos que mandar ese mensaje creo, hay un límite”.
Por su parte, Cecilia Basterrechea, subdirectora de Mediación y Conciliación de la Fiscalía, se mostró optimista de poder llegar a buen término en la mesa de diálogo. “El objetivo más ambicioso es que las partes puedan dar todas sus razones sobre lo que pretenden y el por qué. Hay cuestiones técnicas además, a veces hablamos todos de lo mismo sin poder hablar”. Y agregó: “Cada uno tiene sus fundamentos y no por eso son incompatibles. Uno es optimista en la medida en que hay voluntad de diálogo, quizás en la medida que podamos avanzar en la reunión, podamos avanzar en el espacio. En las reuniones grupales uno no ve posturas antagónicas”.