Para el juez federal de Esquel, Gustavo Lleral, "nadie forzó la desaparición de Santiago Maldonado; nadie resultó señalado por la prueba que se colectó como autor de la hipótesis delictiva, y nadie fue penalmente responsable de su muerte". Así lo expresó en el escrito por el que dio por cerrada la causa por la desaparición y muerte del joven anarquista en Chubut, en agosto del año pasado, durante una represión ilegal de la Gendarmería ante un corte de ruta de mapuches. Con ello también dictó el sobreseimiento del gendarme Emmanuel Echazú, único imputado en el hecho.
Santiago Maldonado desapareció el 1 de agosto del año pasado y su cadáver fue encontrado el 17 de octubre en aguas del río Chubut.
Para dictar el cierre de la causa, Lleral esperó una pericia del INTI al documento de identidad que se encontró entre las prendas de Maldonado, y que concluyó con que ese elemento pudo haber estado tres meses sumergido en las aguas del río Chubut.
"Los hechos que se presentaron en el presente caso no constituyen delito. Nadie forzó la desaparición de Santiago Andrés Maldonado. Nadie resultó señalado por la prueba que se colectó como autor de aquella hipótesis delictiva. Nadie fue penalmente responsable de su muerte”, dijo.
Sobre el trabajo realizado al DNI de Maldonado, Lleral advirtió que “la pericia apuntada contribuye, aún más, a aventar cualquier suspicacia respecto al supuesto traslado y plantado del cuerpo de Santiago Andrés Maldonado luego de su muerte”.
En ese sentido recordó que el hallazgo del DNI en buen estado de conservación junto al cuerpo sumergido de la víctima fue un dato con el que algunos sectores pretendieron “abonar aquella hipótesis de que Maldonado había muerto en un lugar distinto y luego fue “plantado” en el Rio Chubut”.
“Con certeza se puede afirmar que Santiago Andrés Maldonado, a la carrera, huyendo de la persecución de los efectivos de la Gendarmería Nacional que se encontraban efectuando el procedimiento policial…ataviado con todas las ropas y calzado señalados y descriptos por los peritos que materializaron la necropsia, se introdujo con vida en las frías aguas del Río Chubut en donde pese a sus esfuerzos por respirar y mantenerse a flote, encontró su muerte a partir de la asfixia producida por el agua de río que invadió sus vías respiratorias, del entumecimiento corporal producido por la bajísima temperatura de ese medio y de la probable pérdida de conciencia”, relató el juez en el fallo.