Un juez de Cipolletti ordenó que indemnicen con 243.725 pesos e intereses a una familia de Fernández Oro, cuya vivienda (comprada a través de un loteo) desnudó filtraciones de agua y serios vicios de construcción.
Fuentes judiciales dijeron que los dueños suscribieron el boleto de compraventa el 13 de mayo de 2013; y ellos mismos participaron de la última etapa de la construcción, por lo que compraron los pisos, bañeras, bajo mesadas y placares, entre otras cosas.
Luego, durante las fuertes lluvias de abril de 2014, la vivienda acusó una serie de defectos que no eran de esperarse en una casa nueva y que no se observaban a simple vista. Tal es así que el agua comenzó a ingresar por las aberturas e incluso por las paredes.
Hicieron la denuncia y el vendedor argumentó que el comprador había trabajado en la obra como “ayudante”, y entonces conocía la vivienda.
Luego, a la hora de resolver, el juez Diego De Vergilio hizo una diferenciación entre “defectos ocultos” y “vicios conocidos” por el comprador al momento del negocio.
En consecuencia, aceptó los vicios en la construcción. “Entiendo que constituye un vicio grave que la losa no tuviese la pendiente necesaria para el escurrimiento del agua”, dijo entre otras cosas el juez.
A la indemnización por vicios ocultos le sumó 28 mil pesos por “daño psicológico”, debido a que la perito psicóloga recomendó tratamiento psicoterapéutico para el hombre por un tiempo estimado de 8 a 12 meses y terapia para la mujer por un periodo de entre 6 a 8 meses.
El fallo es de primera instancia y aún no está firme, en virtud de que puede ser apelado.