El anunciado congelamiento de los salarios de las autoridades políticas de San Martín de los Andes, dejó en offside a la intendenta Brunilda Rebolledo, quien recibió un soberano cachetazo del Concejo Deliberante, con imputaciones dialécticas y todo.
Sucede que los ediles rechazaron por unanimidad la “invitación pública” que les había cursado la jefa comunal para que acompañaran su decreto, al que incluso denostaron.
Fue el concejal Martín Rodríguez (de Unidad Ciudadana) el que más fuerte jugó: “El discurso de la reducción del aumento de los cargos políticos es un argumento demagógico y mentiroso. Hacerle creer a la sociedad que se resuelve un problema, cuando en realidad ni siquiera se la hace cosquillas al problema, es mentir”, sentenció.
Para argumentar su rechazo, los ediles explicaron que con esta medida se incumplirá con la Carta Orgánica Municipal, ya que los sueldos de agentes terminarán superando al de la intendenta.
Del mismo modo, recordaron que medidas similares cumplieron con aquel viejo axioma de que “es peor el remedio que la enfermedad”. Hace años hubo una “poda salarial”, y aquellos que la sufrieron fueron a la Justicia y el Municipio tuvo que indemnizarlos.
Los concejales sostuvieron, asimismo, que tal como lo establece la Carta Orgánica, el sueldo del intendente se dispone por ordenanza y no puede ser modificado por decreto.
Rebolledo se sumó a los congelamientos que aplicaron tanto el gobernador Omar Gutiérrez, como el presidente Mauricio Macri.