Para intentar frenar el arrojo indiscriminado de residuos voluminosos en la zona de la meseta sobre calle Huilén, el municipio, a través de la Secretaría de Servicios Urbanos, se instaló desde ayer en el lugar con un tráiler para realizar operativos de control utilizando un drone.
La última limpieza en el sector se había realizado hace menos de cuatro meses, pero la acumulación de basura motivó la decisión de la comuna.
El regreso se coordinó en conjunto con la policía de la Provincia quien acompañará en las tareas y estará junto al municipio durante las 24 horas del día controlando que ningún vecino se acerque a tirar sus residuos. Además con un drone se vigilará constantemente la zona para detectar cualquier infractor que no se pueda observar desde el tráiler.
Las tareas comenzaron el lunes y en solo una tarde, los inspectores municipales multaron a 5 personas, y notificaron a otras 12. Cristian Haspert, subsecretario de Limpieza Urbana, explicó que a las personas notificadas se les dio la posibilidad de tirar su basura en el centro de transferencia de la calle Godoy, o en la cajuela que pusieron especialmente en el operativo.