La construcción tiene un movimiento muy fuerte en la provincia de Neuquén, con una generación promedio de 27 millones de dólares mensuales, según las estadísticas de los últimos tres años del Colegio de Arquitectos de la provincia de Neuquén. Mauro Ramírez, presidente de esa entidad, informó que de ese total, el 80% se desarrolla en la zona de la Confluencia, teniendo a la ciudad de Neuquén a la cabeza. La actual situación económica, con un alza del dólar que este lunes trepó los 25 pesos, ya se siente en este mercado con un 10 por ciento de aumento de materiales escenciales, en carpintería, en calderas o en vidrios y total escasez en aquellos insumos importados.
“En 2014 ya hubo una devaluación con fuerte impacto en la construcción y luego, también se sintió, cuando asumió el presidente Macri, al momento de blanquear el dólar. En ese momento tuvimos un incremento en materiales del 20%, hoy estamos en una situación similar”, explicó Ramírez en Noticiero Central. Según informó, de los 27 millones de dólares que motoriza el rubro de la construcción en Neuquén, el 80% se concentra en la zona de Confluencia. “En este rubro, el 50% se divide en materiales y el otro 50% en mano de obra. Detrás de cada empleado que tenemos, hay 2 o 3 que se desprenden de ellos. Por lo tanto, es inevitable que toda esta situación genere incertidumbre, sobre todo porque nos manejamos con un sector social medio y bajo”, dijo.
Ramírez también comentó que hace varios años, de acuerdo a los registros del Colegio de Arquitectos, hay muy pocas obras de envergadura, y la mayoría son familiares. “Hoy en una construcción de 100 metros cuadrados, es decir una vivienda familiar, estamos hablando de 2 millones de pesos. Tiene una duración de aproximadamente 8 a 10 meses y un promedio de 6 a 7 personas que trabaja ese escenario. Esto da una dimensión del impacto que tenemos, porque como en cualquier otro ámbito, no se frena todo pero se comienza por hacer ajustes, por achicar. Por lo tanto, seguramente la obra terminará saliendo más cara”, opinó Ramírez.
A este panorama debe sumarse una situación poco alentadora que ya viene de arrastre: de acuerdo a lo relevado por Estadísticas y Censos de la provincia, hay un descenso del 62% en el acumulado interanual de superficie cubierta autorizada por el municipio neuquino. El dato coincide con un informe del Instituto de Estadística y Registro de la Industria de la Construcción (Ieric), que indica que la capital neuquina evidenció una abrupta caída en la cantidad de metros cuadrados autorizados para ampliaciones y nuevas construcciones, período 2017.