Allá por enero de 2015, cuando la Municipalidad de Neuquén y la afamada cervecería firmaron un convenio para respaldar la campaña del “conductor designado”, Quilmes fue -efectivamente- el sabor del encuentro. Pero, en los últimos días, el intendente Horacio Quiroga le propinó un suculento trago amargo, al aplicarle una multa millonaria.
En efecto, en materia de tasas municipales (adeudadas), reinaron los desencuentros; y el jefe comunal no perdonó.
Tal es así que rechazó la apelación que había presentado la compañía, y dejó firme la sanción que le había impuesto la subsecretaría de Administración Municipal de Ingresos Públicos, por no haber pagado el tributo “Derecho por publicidad y propaganda” durante el período que se extendió entre 2014 y 2016.
La multa asciende a 2.524.611,50 pesos e intereses, a los que se suman otros 3.600 pesos por no haber presentado las declaraciones juradas que corresponden a ese período.
El convenio que el Municipio y la empresa firmaron en 2015 (justo durante uno de los años en los que no cumplió con sus obligaciones tributarias) comprometía a esta última a aportar los materiales que usaría el personal municipal para difundir la campaña de “conductor designado”.
En aquella oportunidad, el secretario de Coordinación, Marcelo Bermúdez, indicó que el municipio aspira a “una sociedad donde los jóvenes se diviertan, tengan posibilidades de recreación y puedan acceder a divertimentos, pero también queremos que actúen con responsabilidad”.