A contramano de la doctrina impuesta por el juez federal Claudio Bonadío, un funcionario imputado en el cobro de una coima terminó absuelto, mientras que el empresario que confesó haberla pagado fue condenado.
Ocurrió en Junín de los Andes y fue el juez Juan Pablo Balderama quien resolvió absolver a Sergio Farrobo, ex secretario de Gobierno, en la causa por la que el 9 de agosto habia sido condenado a un año de prisión en suspenso el empresario vial Juan Pablo Xavier Da Silva tras confesar el pago de una coima, consistente en la entrega de un VW Gol Trend y 30 mil pesos al funcionario, para que éste le habilite pagos adeudados y lo beneficie con otras licitaciones.
Tras obtener la condena para el "arrepentido" Da Silva, el fiscal Manuel González llegó al juicio de esta semana con ese argumento para lograr que también se condene a Farrobo. Pero su pretensión punitiva se vio frustrada cuando el juez Balderrama consideró que los elementos de prueba fueron escasos y optó por absolver al ex funcionario.
Farrobo alegó, en su defensa, que el automóvil lo compró a un gitano en Picún Leufú al que admitió no conocer.
González presentará un recurso de impugnación en las próximas horas.
González, en diálogo con AM550, dijo no compartir "en absoluto" el fallo. "No veía otra opción que una condena, por los elementos de prueba que había. Las cosas que dijo el juez para absolver, carecen de todo sentido", señaló. Lo curioso es que los argumentos que sirvieron para dictar condena para uno -el que pagó la coima- también sirvieron para absolver al otro -el que la recibió-.
"Después de dos días de juicio en los que se exhibieron mensajes de texto y varios testigos, el juez dicta sentencia en media hora", expresó.