La diputada provincial del Frente de Izquierda y secretaria general de ATEN capital, Angélica Lagunas, propuso la prohibición lisa y llana de los símbolos e imágenes religiosas de cualquier creencia, tanto en edificios como en los actos de gobierno del Estado neuquino.
Para ello, presentó un proyecto de ley que, en caso de aprobarse, alcanzará a todos los edificios públicos del Estado provincial, incluyendo los ministerios y los entes autárquicos y descentralizados.
Según se indicó desde la Legislatura neuquina, la propuesta también propone suprimir el carácter religioso de los juramentos civiles o militares, realizados en reparticiones estatales.
De esta forma, “la actividad y culto religioso queda circunscripto al carácter exclusivamente privado e individual de los ciudadanos”, sostiene el articulado del proyecto.
La iniciativa obliga, además, el retiro de las imágenes o carteles ya colocados en las dependencias públicas, las que deberán ser entregadas a las autoridades eclesiásticas correspondientes.
En sus fundamentos, Lagunas hace referencia a la campaña por la separación de la Iglesia y el Estado, a raíz del debate sobre la despenalización de la interrupción voluntaria del embarazo y sobre los aportes que desde el Estado se le realizan a las instituciones eclesiásticas.