La compactadora regresó a la ciudad para reducir en cubos de chatarra a casi 1.200 vehículos entre los secuestrados en operativos de tránsito, los abandonados en espacios públicos y los judicializados con orden de destrucción total.
También van a ser transformados en cubos de metal las heladeras, calefones, lavarropas y otros desechos domésticos levantados en operativos de limpieza urbana.
Se trata de la tercera etapa de compactación a costo cero para la Municipalidad de Neuquén que se lleva adelante a través de las secretarías de Movilidad Urbana y de Gobierno y Coordinación.
La última vez que estuvo la compactadora fue en julio pasado llevándose del depósito municipal de Parque Industrial unas 300 toneladas de chatarra para ser reutilizadas como materia prima en la industria siderúrgica.
Antes de la compactación “precede el estricto cumplimiento de la ordenanza Nº 2636 a través de notificaciones y plazos administrativos y legales que se dan a los propietarios de los vehículos y por medio de la publicación de edictos en los diarios en caso de que los dueños no sean ubicables”, explicó Fabián García, titular de la cartera de Movilidad Urbana.