Un sujeto que amenazó a su (ahora ex) pareja con mensajes de Whatsapp, fue condenado por la Justicia rionegrina a la pena de ocho meses de prisión de ejecución condicional.
Si no cumple con la prohibición de acercarse a su víctima o no se ajusta a las distintas pautas de conducta -que deberá seguir al pie de la letra durante dos años- irá a parar a una celda. Obviamente, tampoco puede intentar contactos.
La condena por amenazas (violencia de género) se la aplicó el juez de Bariloche, Gregor Joos tras la acusación realizada por el fiscal Tomás Soto.
Los investigadores dieron por acreditado que el 17 de octubre de 2016, a las 17:19, este sujeto le escribió a su pareja desde un teléfono laboral corporativo.
“Se me va a saltar la cadena”, “Te mando a desvalijar”, “No quiero que le sonrías a nadie”, escribió entre celoso y supuestamente despechado, este individuo que ya la había sometido a episodios de violencia psicológica y física, los que perturbaron su psiquis y alteraron su vida cotidiana.
Fuentes judiciales dijeron que el imputado intentó justificarse con el argumento de que se trataba de una especie de represalia.
También señalaron que, durante el juicio, la mujer narró que el agresor era muy celoso y manipulador, lo que la llevó a sufrir situaciones muy incómodas, tanto en el ámbito público como en el privado.
También contó que tuvo que cambiar hábitos, por los celos de su ex, y que se vio obligada a dejar de saludar a ciertas personas y eliminar contactos de su teléfono. “Eliminá el disponible del Whatsapp, vos sos mía”, le decía según el relato de esta mujer que tuvo que ir a la Justicia para sacárselo de encima.