La cooperativa CALF iniciará una explícita rebelión, que pretende llegue a todo el país, contra la última quita de subsidios al sector de distribución de electricidad (fin de la tarifa social) y los nuevos incrementos en el costo de la energía, por entender que ya no puede aplicarse a los usuarios más incrementos en sus facturas, no al menos mientras eso no se traduzca en nuevas mejoras a la confiabilidad del sistema y a la calidad del mismo.
La inédita rebelión fue anunciada a la radio AM 550 por el presidente la cooperativa, Carlos Ciapponi, quien llevará el tema a la federación de cooperativas eléctricas de la Argentina, tras una asamblea extraordinaria que se realizará en las próximas horas en CALF.
Ciapponi explicó que el cese del subsidio para una tarifa social (costo reducido) afecta en la capital neuquina directamente a 13.000 usuarios del servicio. “Si pagaban 600 pesos, pasarán a pagar cerca de 1.000”, explicó el titular de la cooperativa para ejemplificar qué pasaría si se traslada a la factura el quite del subsidio y nadie se hace cargo de su costo.
CALF no está de acuerdo con esta fase de la política aplicada por el gobierno de Mauricio Macri, y ya lo hizo saber con su reclamo para que se reduzca la carga tributaria, en el caso del IVA, impuesto que también aumentará su incidencia en la medida que aumente el costo de la electricidad que cobra la administradora nacional, CAMMESA, a las distribuidoras.
El gobierno nacional ha anunciado que aplicará nuevos aumentos a ese costo de la electricidad que se produce en el país. “Esto no se ve en mejoras a la situación eléctrica en el país”, sostuvo Ciapponi, al poner como ejemplo del retraso en obras de infraestructura y seguridad por fuera de la misma cooperativa, el apagón que dejó a un cuarto de la población capitalina sin luz en Nochebuena, y que fue atribuido, con cierta liviandad, a un artefacto pirotécnico casero.
También anunció Ciapponi que CALF deberá frenar obras necesarias que tenía planificado llevar adelante. “Lamentablemente tenemos que dar malas noticias. Pero el costo de la energía, que históricamente representó poco más de 30 por ciento en el presupuesto de la cooperativa, está ahora en 70 por ciento; más los impuestos y tributos que se aplican en las facturas”, se quejó.
“Nosotros vamos a decir la verdad, a informar lo que pasa, no como otros que prefieren quedarse callados, no decir nada”, sostuvo Ciapponi.