El hombre tiene un beneficio de ANSES -Administración Nacional de la Seguridad Social- pero por ahora no cumple con uno de los requisitos solicitados. En rigor no depende de la empleada que lo atendió, ella no tiene el resorte sino que se trata de un cálculo que se hace sobre el porcentaje necesario para cubrir el beneficio por invalidez, a raíz de un retiro transitorio. Los empleados aseguran que “desde junio, la situación es insostenible para mucha gente”. Lo cierto es que en la mañana del miércoles, ante la negativa, sacó un arma y amenazó a la empleada.
”Lo hizo de manera sigilosa pero la empleada que es de atención al público, denunció la situación a su jefe”, contó a este diario, Andrea Velázquez, delegada de UPCN. Los gremios se enteraron luego e intervinieron, convocando a una asamblea general desde el jueves temprano, cuando inician las tareas. A UPCN se sumarían los afiliados a Secasfpi y habría consenso en solicitar un detector de metales en la puerta de ingreso, entre otras medidas de seguridad.
El beneficiario rechazado necesitaría el aval médico para poder acceder al beneficio que hasta hace poco cobraba en concepto de retiro transitorio por invalidez. “Hay una instancia que implica un chequeo médico, lo realiza la comisión médica del ANSES y aparentemente, no le otorga el porcentaje necesario para acceder al beneficio”, explicaron las fuentes consultadas. Para los delegados gremiales, en muchos casos, “la situación de quienes acuden al ANSES es desesperante. Desde junio todo esto se agravó”, explicaron.
“Excluyendo al beneficiario del arma, lo que vivimos no es violencia, es la necesidad. La situación económica es desesperante para los sectores de la población que atiende ANSES. En general la gente nos cuenta, al principio cuando la respuesta es no se altera y luego hacemos un poco de psicólogos y la tensión baja”, comentó la delegada de UPCN. Por lo pronto, este jueves 7,30, habrá asamblea y se definirá qué medidas tomar en relación al reclamo de mayor seguridad.