La situación que atraviesa actualmente el país, se ve reflejado en cada ciudad y en cada provincia. No escapa a la situación Neuquén y tampoco Río Negro. Las cámaras de CN 24/7 cruzaron, hasta la toma El Ferrocarril, a metros del barrio Ferri, de Cipolletti.
Las vías del tren simulan una “calle”, en ambos lados se pueden observar pequeñas casillas, construidos con cartón y nylon. Allí viven unas 30 familias. Las historias son todas similares: falta de trabajo formal, muchos niños y niñas en el grupo familiar,
viven allí. Una de las historias más impactantes es la de una familia de hermanos, cuñados, hijos y sobrinos, que viven en condiciones muy precarias, hacinados en dos habitaciones: 6 menores de edad que van desde los 4 meses a los 12 años y 8 adultos.
Emanuel Pereyra, junto a su mujer, cuñada y cuñados, levantaron lo que hoy es su “hogar ensamblado”. Lo hicieron, luego que se quedaran sin trabajo los hombres y esto ocurrió hace 4 meses. Cómo familia, se reunieron y decidieron convivir entre todos.
Tanto Emanuel, cómo su cuñada María, ya perdieron las esperanzas de que su situación cambie. “Nos sentimos abandonados por el gobierno y por el Estado”.
Además de esta familia, hay una treintena más, en similares condiciones. Esta mañana, Mónica, vecina y referente del barrio, contó que trabaja como asistente terapéutica en un geriátrico y por decisión propia -no por necesidad, aclaró- optó por vivir allí a orillas de las vías, para ayudar a esas familias que se encuentran en ese lugar.