Trabajadores del hospital de Aluminé se reunieron con el diputado provincial Raúl Podestá, quien viajó a la localidad para interiorizarse de la situación que afronta hoy el nosocomio, a partir de la ejecución de una obra de ampliación que se lleva adelante en el predio actual del hospital.Acompañó el encuentro la concejala del espacio político Claudia González.
Los trabajadores mantenían ayer el estado de asamblea permanente, realizando desde el 4 de abril retención de tareas ante la desafectación de áreas y reubicación de las mismas, destacando las dificultades de la tarea diaria con un hospital en obra. Reclaman que la obra se detenga y la construcción de un hospital nuevo, tal como se había prometido. Sin embargo describieron los agentes, el viernes tuvieron la visita del Secretario de Desarrollo Territorial y Ambiente Jorge Lara y la Subsecretaria de Salud Alejandra Piedecasas, entre otros funcionarios, quienes aclararon que la obra iba a continuar y que no era una decisión a revisar por parte del gobierno.
El diputado Raúl Podestá explicó que en la última sesión legislativa tomó estado parlamentario y fue girado a comisiones, con moción de preferencia, un pedido de informes dirigido al Ministerio de Salud vinculado al funcionamiento del Hospital de Aluminé en remodelación, que fue elaborado, al igual que la visita de ayer, con la intención de acompañar a los trabajadores y a su comunidad en el reclamo.
Expusieron los agentes que es la primera vez que se unen todos los sectores para hacer un reclamo y pusieron en evidencia la falta de planificación desde el área de salud, lo que por ejemplo, hace que en la actualidad, por la ampliación del nosocomio, los vehículos del hospital están a la intemperie con lo que ello implica para el funcionamiento de los mismos en esta zona en invierno, o que el área psicosocial, cuyo edificio tiene 5 años de construcción, ahora se vaya a demoler. Entre otros de los muchos inconvenientes presentados, mencionaron que a partir del movimiento de suelos, hay presencia de roedores y la atención de usuarios del sistema se hace con ruidos y temblores del piso, propios de la obra que se lleva adelante. También preocupa la calidad y el tipo de construcción en seco, sin aislamiento acústico, que no garantiza, por ejemplo, el trato confidencial con los pacientes.
La concejala González destacó que no se trata de un lugar donde no hay tierra, lo que no hay es una planificación urbana y territorial, y preocupa la inminente construcción de 56 viviendas a menos de una cuadra y media del hospital, que impactará también en el espacio. Detalló que hace años esperan la construcción de un nuevo hospital, que tiene terreno ya asignado, prevista con el financiamiento de TICAFO.
También explicaron los trabajadores que se suma a la crisis del hospital, la falta de profesionales, ya que hay solo cuatro médicos, lo que no garantiza la atención por consultorios en el central, y en el centro periférico, dijeron, no hubo médicos en todo el verano. Se agregan problemas de atención en el área rural y falta de personal en todos los sectores, así como el faltante de materiales como reactivos para laboratorio.
Si bien los funcionarios con los que se reunieron hablan de la ampliación de los sistemas de salud de Pehuenia y Ruca Choroi, la mayor complejidad, adelantaron seguirá dependiendo de Aluminé.
Los trabajadores destacaron que las medidas de fuerza tomadas apuntaron fuertemente a que la comunidad tomara el problema del hospital como suyo, ya que son los usuarios directos y más afectados del sistema.