Caños rotos y cloacas desbordadas es una imagen que se replica con cotidianidad en los diferentes barrios de la ciudad en los últimos meses.
Esta situación, puntualmente de cloacas rebasadas, la viven y la padecen vecinos y trabajadores del Barrio Progreso. En las calles 12 de Septiembre y Juvita Herrera, se encuentra hace varios años un pequeño “lago” con agua estancada.
En dialogo con este medio, José Luis, encargado del Corralón Comahue S.A que se encuentra a pasos de este escenario, afirmó que ya se `acostumbraron´ al “olor nauseabundo, hace más de 7 años padecemos esto, cada vez que se llueve es peor. Se estanca toda el agua. Además, de lo que padecemos los trabajadores y vecinos, acá hay una escuela lo chicos viven con toda esta contaminación”.