Alrededor de las 23:40 de este miércoles, un vagón del Tren Patagónico que cumplía el trayecto entre Viedma y Bariloche descarriló en la zona de Mancha Blanca, en plena estepa rionegrina. Se trató del último vagón de la formación, destinado a la generación de electricidad. Según precisaron pasajeros y personal ferroviario, el incidente no provocó heridos y, en el interior del tren, “no se sintió nada raro”. La formación detuvo su marcha al detectar la anomalía y activó de inmediato los protocolos de seguridad previstos para este tipo de situaciones.
Para garantizar el arribo de los viajeros a destino, se implementó un sistema de traslado en colectivos desde el lugar del hecho hacia las estaciones correspondientes. Técnicos y operarios trabajaron durante la madrugada para asegurar la zona y evaluar los daños ocasionados por la salida de vías.
El descarrilamiento se registró en un tramo aislado y sin dificultades climáticas, lo que permite enfocar la investigación en las condiciones técnicas de la formación y del tendido ferroviario. Las autoridades confirmaron que se analizan las causas que provocaron la salida de vías del vagón generador, mientras se realizan peritajes para determinar si hubo fallas mecánicas o estructurales.
El Tren Patagónico es uno de los servicios más emblemáticos de la región, ya que conecta la capital provincial con la cordillera y constituye un medio de transporte clave para residentes y turistas. Por ello, el incidente generó preocupación en la comunidad, aunque la rápida respuesta de los equipos técnicos y la ausencia de heridos llevaron tranquilidad a los pasajeros y familiares.
La empresa ferroviaria destacó que se mantendrá la frecuencia del servicio, garantizando la seguridad de los usuarios y reforzando las tareas de mantenimiento preventivo.