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El argentino en Hollywood que filmó las complejidades petroleras

Filmó una gran película de aventuras con contexto petrolero. Se filmó en locaciones de México. Dos de sus actores ganaron Oscar durante el rodaje del filme

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En 1953, Hollywood, la Meca del cine, estrenó una película, titulada en inglés Blowind Wind, y en español Soplo Salvaje, con un argumento que bien podría hacerse hoy, centrado en la producción petrolera, los negocios, y las aventuras delictivas en ese contexto.

Esta película, un éxito de aquella época, fue una más, tal vez la mejor, de las dirigidas en Estados Unidos por un argentino, Hugo Fregonese.

Este coterráneo había nacido en 1908 en Mendoza. Estudió en Buenos Aires, y en Nueva York, y trabajó como periodista, y editor de deportes.

Pero su destino era el cine. A mediados de la década del 30 del siglo pasado, viajó a Estados Unidos para empezar bien de abajo en la gran industria de Hollywood.

Sus primeros trabajos fueron como asesor técnico, en temas hispanos, y como asistente de dirección. Los secretos de hacer películas se le fueron revelando uno a uno. Pocos tuvieron, como él, en Argentina, semejante preparación.

A la Argentina volvió a principios de los años 40. Después de algunos trabajos menores, codirigió Pampa bárbara (1945) junto a Lucas Demare. Una de las películas más representativas del poco explotado mundo de las pampas nacionales, con formato de wéstern épico, filmado totalmente en exteriores.

Otras dos películas, dirigidas por él, Donde mueren las palabras (1946) y Apenas un delincuente (1949), le abrieron definitivamente las puertas de la Meca del cine, y Fregonese regresó a Estados Unidos, contratado por grandes estudios como Universal-International y 20th Century Fox.

Así llegó el momento de Soplo salvaje. La película contó con un elenco estelar, integrado por Gary Cooper, Barbara Stanwyck, Anthony Queen, Ruth Roman y Ward Bond.

Cooper y Queen estaban en el punto más alto de sus carreras; tanto, que durante el rodaje fueron anoticiados de ganar sendos premios Oscar.

Gary Cooper había ganado su segundo premio Óscar como Mejor Actor por su papel en High Noon (A la hora señalada, 1952); y Anthony Quinn, el primero como Mejor Actor de Reparto, por su actuación en ¡Viva Zapata! (1952).

Sugestivamente para el futuro, la trama del filme se sitúa explícitamente en un país no especificado de Sudamérica, dominado por el negocio del petróleo, y el acoso de bandidos locales.

La producción se trasladó a México, así que las escenas de interiores y gran parte del soporte técnico se realizaron en los emblemáticos Estudios Churubusco; y los exteriores, en zonas desérticas y petroleras del país.

En Soplo salvaje, el director argentino logró exprimir al máximo la química y la rivalidad física entre Gary Cooper (quien interpretaba al rudo buscador de petróleo Jeff Dawson) y Barbara Stanwyck, como una letal femme fatale que causaba estragos emocionales en el resto de los personajes.

La dirección de Fregonese se destacó especialmente en las complejas secuencias de acción, los asaltos de los bandidos a caballo, y la arriesgada escena del transporte de nitroglicerina en camiones, fuertemente inspirada en clásicos de la tensión como El salario del miedo, aquel filme formidable protagonizado por Ives Montand.

A pesar de haberse filmado en territorio mexicano, la película fue inicialmente prohibida en México, debido a la forma en que se retrataba a la delincuencia y a las autoridades, en un entorno fronterizo y rural ficticio.

Tiempo después, la restricción se levantó, y Soplo Salvaje pudo ser exhibida en el país en el que fue rodada.

Hugo Fregonese, a finales de los 50 y durante los 60, se mudó a Europa. Filmó en Italia, España, Alemania y el Reino Unido.

Volvió a la Argentina en la década de 1970. Aquí filmó sus últimas películas, entre ellas, Más allá del sol (1975).

Murió en Buenos Aires el 11 de enero de 1987, dejando un legado de más de 20 películas y el reconocimiento como un cineasta cosmopolita, un verdadero artesano del cine de género; y por ser el argentino que recreó, en Hollywood, las complejidades humanas de la explotación petrolera, mucho antes del estallido productivo de Houston y de Vaca Muerta.

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