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La alucinante experiencia colectiva de San Patricio del Chañar

Había una vez un horno que se construyó con barro en San Patricio del Chañar. Cuentan los que saben que era un horno que se nutría con leña y que todos podían llevar sus artesanales piezas de barro para hornear. ¿Existe? Si, existe.
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Lunes, 15 de octubre de 2018 a las 07:33
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Por Carla Barbuto



Este horno tiene una virtud tan embelesante como zambullir las manos en la arcilla húmeda: Es comunitario. Todos los ceramistas de la zona pueden dejar sus creaciones para hornear. Así, el proceso de fabricación se torna una particular clase de ceremonia popular, mágica y pagana.  



Manos embarradas

Trabajar el barro es una especie de ritual que empieza amasando la arcilla húmeda, sigue dándole forma, lijándola y, finalmente, cocinándola. En el caso del horno comunitario de San Patricio del Chañar, la fórmula contempla alimentar al horno con leña y esperar con sagrada paciencia el momento de abrir la puerta y recuperar la pieza.  

“El tiempo de una horneada, entre que se prende y alcanza la temperatura deseada, es de unas cuatro o cinco horas. El grupo que va a cocinar tiene que acompañar el proceso cargando la leña y al otro día se puede abrir el horno y sacar las piezas”, nos cuenta  Ariel Chara, coordinador del Centro de Formación Profesional Agropecuaria N° 2 "Puesto Chañar" (CFPA2), Institución responsable del proyecto.

El horno está para bollos

“Este año vimos que había un grupo de ceramistas en la localidad, que estaban haciendo un taller y que no había un horno para que cocinaran sus piezas. Conseguimos los materiales y se pudo construir uno con el técnico encargado del Taller de Bioconstrucción (Daniel Domínguez) y el asesoramiento de la instructora de cerámica (Verónica Urrutia)”, nos explica Chara.

Cualquier emprendedor o artesano se puede inscribir en la Secretaría de Cultura de la Municipalidad y usarlo.

Por su parte, Verónica Urrutia nos cuenta que “en la comunidad ceramista somos pocos. Todos estamos contentos porque el propósito es que llevemos las piezas para hornearlas sin costos. El horno se hizo para la comunidad”.



Fuego sagrado

¿Cuándo se va a prender el horno otra vez?, preguntamos como si tuviéramos una vasija entre las manos.  “No queremos que nadie quede afuera y estamos dando tiempo para que la gente se inscriba. Estimamos que a fines de octubre haremos que se cocinen las piezas porque tenemos el Manduca Primavera (alude al primer festival de comidas caseras al paso, que se realizará el 17 de noviembre) y queremos exponer y vender piezas de ceramistas locales”.

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