Por Carla Barbuto
Primero alguien (Estado) pensó en dar trabajo a las carpinterías de Tierra del Fuego.
Después, otro alguien (Centro de Investigación y Extensión Forestal Andino Patagónico) recordó que en Bariloche había dos extraordinarios diseñadores industriales, Martín Sabattini y Manuel Rapoport, que daban forma a Designo Patagonia, estudio que crea objetos que rescatan las historias y materiales de la Patagonia.
Y el resultado de los dos momentos fue una serie de pupitres de lenga que obtuvo tal “Mención a la calidad” en el Salón del Mueble Argentino, y que carpinteros de Tolhuin le están dando forma para los estudiantes fueguinos.
Desde Bariloche, Manu Rapoport nos cuenta una historia de árboles y aulas, una historia de carpinteros y alumnos, una historia de la Patagonia.
Madera de Tolhuin, trabajo en Bariloche y carpinterías en Tierra del Fuego. ¿cómo fue ciclo creativo?
Lo que forja todo es nuestra relación con el CIEFAP, es un organismo público con sede en Esquel que trabaja con los recursos forestales de la región y presta servicios a todo el país. Con ellos hemos tenido muy lindas experiencias de trabajo aportando nuestra mirada desde el diseño industrial. El CIEFAP tiene una oficina en Tierra del Fuego y la provincia posee un desarrollo importante en la industria forestal y maderera, básicamente como insumo para la electrónica. Un poco como parte de toda la crisis que vive Argentina, los (entonces) ministerios de Producción y Educación se juntaron con el CIEFAP y empezaron a pensar algún proyecto que pudiera aportar a la comunidad forestal. De ahí surgió la idea de hacer mobiliario escolar, que es un insumo siempre necesario y la propuesta era hacerlos con los recursos locales para dar trabajo a las carpinterías. Nos consultaron si queríamos participar y nos sumamos al proyecto.
¿Cómo los idearon?
Al principio se requirió mucha investigación. El minuto 0 fue el plan de trabajo y pensar en todo lo que uno tiene que tener para diseñar. Lo primero fue una visita de Martín a Tierra de Fuego, durante la que recorrió las carpinterías para conocer el potencial productivo y, por otra parte, conoció escuelas de allá para tener una referencia de las necesidades y la realidad a la que estaba destinado este mobiliario. Empezamos a investigar y en Bariloche fuimos a más escuelas, consultamos con alumnos y profesores como para empezar a entender la problemática. Desde ahí comenzaron a surgir unas ciertas ideas. Pensamos 2 líneas, que fuimos cotejando con la gente de CIEFAP en Esquel. De los 2 modelos, uno se descartó porque era muy complejo en cuanto a ángulos y ensamblaje.
"Salón del Mueble Argentino es una feria donde se muestran servicios de diseño y potencial de trabajo y nosotros mostramos un ejemplo de lo que se puede hacer con esta idea de agregar valor desde el diseño a una producción. Recibimos una “Mención a la calidad”, lo cual nos llena de orgullo".
¿Sabes si existe alguna otra movida similar en la Patagonia?
No en este momento pero sí sé de experiencias del pasado. Una fue del Centro Metropolitano de Diseño que trabajó con lenga e invitaron a diseñadores de todo el país, pero no sabría decirte cómo prosperó. También sé que en Chubut se hizo la experiencia de incorporar diseño y desarrollar algún tipo de mobiliario. Me parece que muchas veces falla el esquema de aunar a la fuerza a diseñadores y productores sin pensar un producto que sea realmente necesario o útil para el lugar, muy ajenos a la realidad de los productores y después comienzan las fallas en la cadena de comercialización. Estamos muy contentos con lo que salió. Están en proceso de producción y ojalá prospere porque sería lindísimo que lleguen a las escuelas
Primero alguién pensó en los carpinteros de Tolhuin, después alguien se acordó de los diseñadores de Bariloche y todos trabajaron por los chicos de la Patagonia. Como les prometimos, una hermosa historia de árboles y aulas.