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¿Qúe ocurre debajo del techo más extraño de la ciudad?

Una curvilínea mole terracota, una construcción escultural y exagerada protege un secreto fabuloso.
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Martes, 25 de septiembre de 2018 a las 10:44
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Por Mime Mascaró

Chocón al fondo. Chocón y Tronador, justo cuando el asfalto se vuelve camino de tierra. Ahí está. El techo más extraño y fabuloso de todo Neuquén.

Una curvilínea mole terracota, una construcción escultural y exagerada que se escapa de cualquier movimiento arquitectónico identificable en la ciudad.

Es una maravilla de tejas, un poco viejas, un poco añejas. El paso del tiempo laminó lo que en algún momento habrá sido un naranja profundo con un color de zonas verdosas, grisáceas y por momentos sepia.



Es el techo de la Capilla del Hogar para ancianos de las Hermanitas de los Pobres. El centro de una misión fenomenal que llevan a delante las monjitas de esta congregación que desde 1839 continúan la obra de su fundadora, Sor Juana Jugan, sensibles a la llamada de los ancianos más vulnerables del mundo, y en este caso, la de nuestros viejitos de todo el Alto Valle.

El techo de la Iglesia es el núcleo de un emplazamiento donde se alojan decenas de ancianos en situaciones de vulnerabilidad, proveyéndoles cuidados, alimentos, ternura, diversión y dignidad.    

 

 

 

The Matrix

 

Una vez dentro de la Iglesia, el revés de su techado es más cautivante todavía. Una recubierta de madera suavemente iluminada por unas lámparas colgantes de luces blancas, nos provocan una sensación de un universo maderoso de planetas blancos y lumínicos. El reflejo de la luz sobre los listones de madera mágicamente encerada transforman el espacio en una curiosa especie de matrix mística.  

 

Milagros Inesperados

Pero el verdadero centro de la construcción, no es ni su techo, ni su verdadero centro.

Sobre el lado derecho del altar, una figura de cuerpo entero en yeso de San José (Santo patrono de la Congregación). La escultura esconde detrás de su hombro derecho, el verdadero big bang de este universo, la razón por la que nos gusta creer que esta capilla debía ser protegida por una techumbre fabulosa: si se escribe sobre un papel un pedido y se lo esconde dentro de la diminuta cripta que forman la curva de su hombro izquierdo recostado sobre la pared, las Hermanitas aseguran que ése deseo será concedido. “El papel -aconsejan quienes saben del ritual- debe estar doblado desprolijamente, casi torpemente; para que la petición incomode a San José, y  él deba interceder sin demoras por nuestras intenciones”.

 

La multiplicación de los panes

De si será esto cierto o no, no hablamos en esta nota.

Hablamos de que ahí así lo creen.

Pero valga como cierre (y como modesta confirmación) el dato no menor, de que allí, en Chocón 1358,  en el Hogar para ancianos de las Hermanitas de los Pobres logran gracias a la caridad de los bienhechores -y sólo gracias a ella- albergar desde hace decenas de años a cientos de abuelitos, proveyéndoles pan, amparo y compañía hasta el final de sus días.



Para colaborar con la obra de las Hermanitas de los Pobres: hermanitasdelospobresas@gmail.com

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