Por Carla Barbuto
Para estos días, hace dos años, la ciudad de Comodoro Rivadavia lloraba a cántaros. Lloraba su cielo, lloraba su tierra y lloraba su gente.
Por estos días, hace dos años, el fotógrafo Osvaldo Amaranti caminó las calles embarradas de la ciudad. Y hoy, ese material maravilloso, nos permite recordar aquellas lágrimas.