La FIFA estableció el esquema de remuneración más alto de la historia para los árbitros del Mundial 2026, para los jueces centrales solo por participar del torneo.
Un colegiado principal podría recibir entre 70.000 y más de 100.000 dólares únicamente por haber sido seleccionado para integrar el cuerpo arbitral del Mundial. A esa cifra se le suman los honorarios por cada designación, que aumentan a medida que avanza la competencia.
Durante la fase de grupos, los árbitros centrales percibirían entre 3.000 y 5.000 dólares por encuentro, mientras que en las rondas de eliminación directa los pagos podrían alcanzar los 10.000 dólares por partido. En las instancias decisivas, como semifinales y final, las bonificaciones serían aún mayores.
Los árbitros asistentes y los encargados del VAR también recibirán compensaciones importantes, aunque inferiores a las de los jueces principales. Las estimaciones ubican sus salarios base cerca de los 25.000 dólares, además de pagos adicionales por cada designación, que oscilarían entre 3.000 y 5.000 dólares según la etapa del torneo.
El árbitro que dirija la final del Mundial podría acercarse a ingresos totales cercanos a los 300.000 dólares, considerando el salario base, los bonos acumulados y las sucesivas designaciones a lo largo del campeonato.
Ser árbitro de una Copa del Mundo representa el máximo reconocimiento dentro de la carrera arbitral. En 2026, además del prestigio deportivo, la designación también estará acompañada por las remuneraciones más altas de la historia del fútbol mundial, en un torneo que promete ser récord tanto dentro como fuera de la cancha.