La aventura de la Selección Argentina en el Mundial Sub 20 femenino llegó a su fin, pero lo hizo dejando una imagen que invita al orgullo. En el Arena Sosnowiec de Polonia, el conjunto dirigido por Christian Meloni cayó por 1-0 ante Corea del Sur en los octavos de final, en un encuentro en el que mereció mucho más por lo realizado durante los 90 minutos.
El resultado terminó castigando a un equipo que nunca renunció a su idea de juego y que luchó hasta el pitazo final por una igualdad que le permitiera seguir soñando. Las asiáticas aprovecharon una de las pocas ventajas que tuvieron en la primera mitad y encontraron la diferencia a través de Beom Yeju, quien capitalizó una acción colectiva y un rechazo corto dentro del área argentina para marcar el único gol de la tarde.
Más allá del golpe, las Albicelestes reaccionaron rápidamente y comenzaron a inclinar la cancha. Mercedes Diz fue una de las figuras ofensivas y estuvo muy cerca de igualar con un potente zurdazo que se estrelló en el travesaño. Poco después, Annika Paz también generó peligro con un cabezazo que terminó desviado.
En el complemento, Argentina mostró su mejor versión. Los ingresos de Julieta Martínez, Pía Álvarez y Brisa Jara le dieron frescura al equipo y potenciaron el dominio sobre un rival que prácticamente se dedicó a defender la ventaja. Camila Ochoa manejó los tiempos en el mediocampo y las llegadas comenzaron a multiplicarse frente al arco surcoreano.
La igualdad pareció estar al caer en varias oportunidades. Mercedes Diz volvió a encontrarse con el travesaño tras un cabezazo, luego obligó a una gran intervención de la arquera Chaebeen Kim y siguió siendo una amenaza constante para la defensa asiática. Carolina Ceniza también tuvo una chance clarísima, pero su definición terminó moviendo la red por fuera.
Mientras Corea del Sur apenas apostaba a alguna contra aislada, Argentina monopolizó la posesión y el protagonismo. El equipo nacional empujó hasta el quinto minuto de descuento, acumuló llegadas, centros y remates, pero la pelota se negó a entrar en una tarde donde la diferencia entre uno y otro estuvo únicamente en la eficacia.
La eliminación duele por la forma en que se dio el partido, aunque también deja conclusiones positivas. Las dirigidas por Meloni igualaron la mejor actuación histórica de Argentina en un Mundial Sub 20 femenino, alcanzando nuevamente los octavos de final, tal como había ocurrido en Colombia 2024.
Más allá del resultado, el seleccionado se despidió de Polonia demostrando carácter, identidad y un futuro prometedor. Con una camada de futbolistas que volvió a competir de igual a igual ante las mejores selecciones del mundo, Argentina cerró su participación con una derrota que duele, pero también con la sensación de haber representado la camiseta albiceleste de la mejor manera.