Una situación insólita y difícil de explicar sacudió al fútbol femenino neuquino. El partido entre Asociación Deportiva Centenario y Pacífico, correspondiente a la fecha 19 del Torneo Oficial Femenino A, comenzó dos horas más tarde de lo programado debido a la ausencia de la terna arbitral, generando el enojo de jugadoras, dirigentes e hinchas.
El encuentro estaba pautado para las 19 en el Estadio Don Vicente Consoli de Centenario. Sin embargo, con el correr de los minutos la incertidumbre fue creciendo porque los árbitros no aparecían. Según trascendió, los colegiados no habrían sido informados correctamente sobre la designación, una situación que dejó expuesta a la organización del certamen.
Mientras las futbolistas de ambos equipos aguardaban en el campo de juego y el público resistía las bajas temperaturas, el reloj seguía avanzando sin respuestas oficiales. Recién cerca de las 20:45 la terna arbitral llegó al estadio y, tras los preparativos correspondientes, el encuentro pudo comenzar alrededor de las 21.
La demora generó indignación entre los simpatizantes de la ADC, que permanecieron en las tribunas pese a una noche marcada por temperaturas inferiores a los cinco grados. Las críticas apuntaron directamente a la falta de previsión y coordinación de la Liga de Fútbol del Neuquén, en un episodio que volvió a poner en debate la organización de las competencias locales.
Dentro de la cancha, el desarrollo estuvo lejos de la polémica que se vivió fuera de ella. Centenario y Pacífico protagonizaron un duelo intenso, con mucho roce y escasas situaciones claras de gol. Ninguno logró romper el cero y el encuentro terminó igualado 0 a 0.
Sobre el cierre hubo algunos cruces y discusiones producto de la tensión acumulada durante una jornada atípica, aunque el marcador no se modificó hasta el pitazo final.
El malestar de los hinchas de Centenario no es nuevo. Hace apenas dos fechas, los partidos de Primera División masculina también sufrieron demoras por la ausencia de efectivos policiales, una situación que ya había despertado cuestionamientos hacia la organización. Ahora, el retraso de los árbitros en el fútbol femenino volvió a encender las alarmas y multiplicó los reclamos para que hechos de este tipo no se repitan.
Lo que debía ser una noche de fútbol terminó convirtiéndose en una postal de improvisación que dejó a la Liga bajo la lupa y a cientos de personas esperando durante dos horas para que la pelota finalmente comenzara a rodar.