Tomás Aranda recibió una buena noticia después del duro golpe que sufrió durante la práctica del miércoles. La joven promesa de Boca fue operada con éxito de la fractura de peroné que lo obligó a abandonar los entrenamientos y ahora comenzará un largo proceso de recuperación con el objetivo de volver a las canchas lo antes posible.
El juvenil de 19 años se lesionó de manera desafortunada durante un ejercicio junto a sus compañeros en el predio de Ezeiza. En una acción que parecía rutinaria, enganchó el botín con el césped y sufrió la fractura que encendió inmediatamente las alarmas en el cuerpo técnico de Rodolfo Arruabarrena y en todo el mundo Boca.
Después de los estudios correspondientes, el cuerpo médico determinó que debía ser intervenido quirúrgicamente. La operación se llevó a cabo este jueves y, según informaron desde la institución, finalizó con éxito.
Qué sucederá con Aranda tras la operación
Tras pasar por el quirófano, Aranda permanecerá bajo observación médica para controlar su evolución. Si todo continúa según lo previsto, recibirá el alta y podrá regresar a su domicilio para continuar allí con las distintas etapas de su recuperación.
Ahora comienza la parte más larga del proceso: la rehabilitación. El futbolista deberá atravesar varios meses de recuperación antes de volver a realizar trabajos de campo y ponerse nuevamente a disposición del entrenador.
La lesión representa un duro golpe para Aranda, que venía ganando protagonismo en el primer equipo de Boca y había mostrado un crecimiento importante durante sus últimas presentaciones.
Con apenas 19 años, la joya surgida de las inferiores xeneizes ya acumuló 32 partidos con la camiseta de Boca, en los que convirtió un gol y aportó tres asistencias.
Su evolución había despertado expectativas dentro del club y la lesión llegó justo cuando buscaba consolidarse definitivamente en el plantel profesional.
Por eso, el objetivo ahora será respetar cada etapa de la recuperación y evitar cualquier apuro que pueda complicar su regreso. Boca sabe que tiene por delante a un futbolista con mucho futuro y buscará acompañarlo durante todo el proceso.
Por los plazos habituales que demanda una lesión de estas características, Aranda no volverá a jugar durante lo que resta de 2026. La prioridad será que pueda completar la rehabilitación y recuperar progresivamente el ritmo futbolístico.
Si la recuperación avanza de acuerdo con lo esperado y no aparecen complicaciones, la intención es que el juvenil pueda realizar la pretemporada con Boca de cara a los compromisos del primer semestre de 2027.