Noruega escribió una de las páginas más importantes de su historia reciente y se metió en los octavos de final del Mundial 2026. En el AT&T Stadium de Dallas, los Vikingos derrotaron 2-1 a Costa de Marfil en un encuentro vibrante, cambiante y cargado de emociones. La clasificación llegó de la mano de sus figuras: Antonio Nusa abrió el camino con una definición brillante y Erling Haaland apareció sobre el final para convertirse en el héroe de la noche.
El conjunto europeo encontró la ventaja cuando se terminaba el primer tiempo. En una de las pocas jugadas elaboradas que tuvo en esa etapa, Martin Ødegaard habilitó a Nusa, quien encaró con decisión, se perfiló para su pierna derecha y sacó un remate colocado que dejó sin opciones al arquero africano. Un golazo que le permitió a Noruega irse al descanso arriba en el marcador.
Sin embargo, Costa de Marfil no estaba dispuesta a despedirse del Mundial tan fácilmente. Los Elefantes adelantaron sus líneas en el complemento y encontraron el empate gracias a otra acción de enorme calidad individual. Amad Diallo tomó la pelota sobre la derecha, ingresó al área a pura gambeta, dejó varios defensores en el camino y definió con categoría para establecer el 1-1 y devolverle la esperanza al conjunto africano.
Con el empate, el partido ganó todavía más intensidad. Costa de Marfil se animó a buscar la remontada y Noruega comenzó a sentir la presión de una clasificación que se le escapaba de las manos. Durante varios minutos, el encuentro pareció encaminarse hacia el tiempo suplementario e incluso a una eventual definición por penales.
Pero cuando el reloj marcaba los 86 minutos apareció el hombre que estaba bajo la lupa. Erling Haaland, cuestionado por algunos sectores por no haber tenido el peso esperado en encuentros decisivos, encontró el espacio que había buscado durante toda la noche y no falló. El delantero noruego aprovechó una de sus escasas oportunidades, definió con la contundencia que lo caracteriza y desató el festejo de toda Noruega con el 2-1 definitivo.
El pitazo final confirmó la clasificación de los Vikingos, que superaron una prueba exigente ante un rival que vendió cara su derrota y mostró argumentos para pelear hasta el último minuto. Ahora el desafío será todavía mayor: en los octavos de final los espera Brasil, uno de los máximos candidatos al título.
Con Nusa aportando desequilibrio, Ødegaard manejando los tiempos y Haaland apareciendo en el momento justo, Noruega llega con ilusión a una cita histórica. Del otro lado estará la Verdeamarela, en un cruce que promete convertirse en uno de los grandes atractivos de la próxima ronda del Mundial 2026.