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Las dos maldiciones que no pudo romper la Selección Argentina

El equipo de Lionel Scaloni llegó a la final frente a España, pero no pudo conseguir el bicampeonato algo que no sucede desde hace 64 años

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Messi no pudo liderar al elenco argentino al bicampeonato

La Selección Argentina no pudo romper, ni quebrar, dos estadísticas que desde hace años persiguen a los campeones y que convierten la final en un desafío todavía mayor. La historia se volvió a repetir.

La primera maldición tiene que ver con el primer puesto del ranking FIFA, lugar con el cual la Albiceleste comenzó el certamen y volvió a recuperar tras ganarle a Inglaterra por 2 a 1 en semifinales. La segunda es el bicampeonato, un hito que permanece inalcanzable desde hace más de seis décadas.

La maldición del número uno del ranking FIFA 

La clasificación a la final le permitió a la Selección Argentina recuperar la cima del ranking FIFA, desplazando a Francia y dejando a España en la segunda posición. A simple vista parecía una buena noticia. Sin embargo, existe una curiosidad que ningún seleccionado logró derribar. 

Desde que la FIFA implementó la clasificación mundial en 1993, ninguna selección consiguió consagrarse campeona del mundo ocupando el primer puesto del ranking. La racha comenzó en Estados Unidos 1994. Alemania llegó como líder, pero el campeón terminó siendo Brasil. Desde entonces, ningún número uno logró transformar esa condición en un título mundial. Y este domingo, otra vez se cumplió lo que algunos denominan, como maldició. 

El bicampeonato mundial que nadie consigue desde Brasil 1962

La otra barrera es todavía más antigua. La Selección Argentina no pudo convertirse en el primer bicampeón del mundo en 64 años, una hazaña que ningún país logró repetir desde la histórica generación brasileña encabezada por Pelé. Antes, solo Italia lo había logrado (en 1934 y 1938).

Brasil conquistó los Mundiales de Suecia 1958 y Chile 1962, siendo el último seleccionado que consiguió defender exitosamente la corona. Desde entonces, todos los campeones que intentaron repetir el título fracasaron en el intento, alimentando lo que con el paso de los años comenzó a conocerse como la “maldición del campeón defensor”.

España venció a la Argentina volvió a levantar la Copa del Mundo y se coronó campeón por segunda vez en la historia. 

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