El mundo del handball quedó atravesado por una noticia tan fuerte como inevitable. Diego Simonet, uno de los máximos referentes en la historia de Los Gladiadores, anunció oficialmente que se retirará de la actividad profesional después de más de una década compitiendo en la élite europea. El argentino eligió las redes sociales del Montpellier francés para comunicar la decisión y emocionó a fanáticos de todo el mundo.
A sus 36 años, el reconocido “Chino” confirmó que el próximo 6 de junio disputará el último encuentro de su carrera profesional frente al Nimes, por la fecha 30 de la liga francesa. La noticia generó una enorme repercusión entre seguidores del handball y ex compañeros, ya que se trata de uno de los deportistas más importantes que tuvo Argentina en esta disciplina.
En el video difundido por el club francés, Diego Simonet abrió su corazón y habló de todo lo que significó Montpellier en su vida. “Llegué aquí de joven, con mi acento, mis sueños y mi forma de jugar. Aún no sabía que Montpellier se convertiría en mi hogar”, expresó el ex capitán argentino, visiblemente movilizado por el cierre de una etapa histórica.
Además, el referente de Los Gladiadores dejó una frase que rápidamente se viralizó entre los fanáticos: “El sábado 6 de junio no será un partido como los demás, será un último baile, el mío, el nuestro”. Con esas palabras, el argentino dejó en claro la profunda conexión emocional que construyó tanto con el club como con el público francés durante todos estos años.
La trayectoria de Diego Simonet en la Selección Argentina también marcó un antes y un después para el handball nacional. Disputó 146 partidos con la camiseta albiceleste y fue una pieza clave en la generación que logró competir de igual a igual frente a las grandes potencias internacionales. Participó en tres Juegos Olímpicos y en seis Mundiales, consolidándose como una referencia absoluta del deporte argentino.
Su influencia fue tan grande que muchos comenzaron a llamarlo “el Messi del handball”, gracias a su creatividad, velocidad y capacidad para resolver jugadas imposibles dentro de la cancha. Con 454 goles en la Selección, el central quedó entre los máximos anotadores históricos del combinado nacional, además de conquistar múltiples medallas panamericanas y sudamericanas.
Antes de instalarse definitivamente en Europa, Diego Simonet dio sus primeros pasos en la Sociedad Alemana de Gimnasia de Villa Ballester. Luego pasó por Brasil y España hasta llegar a Francia, donde terminó encontrando el lugar que definiría su carrera. En Montpellier disputó 360 partidos y convirtió 1.324 goles, además de levantar siete títulos, incluida la histórica Champions League de 2018.
La despedida del “Chino” marca el final de una era dorada para el handball argentino. Más allá de los trofeos y estadísticas, su legado quedará ligado al crecimiento internacional de Los Gladiadores y al impacto que generó en nuevas generaciones de jugadores. El 6 de junio será mucho más que un partido: será el cierre de la carrera de un verdadero ícono del deporte nacional.