Una mano tatuada cubriendo el ombligo de Kim Kardashian terminó de revelar la intimidad que comparte con Lewis Hamilton. La llamativa escena apareció en una de las fotos de sus románticas vacaciones y mostró al piloto detrás de la empresaria, ambos frente a un espejo y vestidos con conjuntos deportivos en tonos marrones.
El viaje coincidió con el receso de verano de la Fórmula 1, una pausa que la pareja aprovechó para alejarse de sus compromisos profesionales. Después de mantener el vínculo con extrema discreción durante varios meses, Kim Kardashian decidió publicar un carrusel en Instagram y mostrar por primera vez distintos momentos de la escapada junto al corredor de Ferrari.
Las imágenes no se limitaron a aquella postal que despertó curiosidad por el gesto del británico. El álbum también los mostró compartiendo un ascensor, disfrutando de una comida en un restaurante y posando durante diferentes paseos. La cercanía entre ambos se repitió en cada situación y dejó atrás la cautela con la que habían manejado su historia hasta ese momento.
Para otra de las salidas, la empresaria de 45 años eligió un conjunto color óxido que dejaba sus hombros al descubierto. Lewis Hamilton, de 41, se ubicó a su lado y apoyó una mano sobre su cintura para la foto. La naturalidad de la pose reforzó la sensación de que ya no buscan esconder el gran presente sentimental que atraviesan.
Los primeros indicios sobre una relación entre Lewis Hamilton y Kim Kardashian habían surgido a fines de 2025, después de que coincidieran en distintas ciudades europeas. Ninguno confirmó entonces las versiones y ambos sostuvieron el hermetismo, aunque sus posteriores apariciones compartidas fueron aportando nuevas señales sobre el romance.
Un momento decisivo se produjo en febrero de 2026, cuando fueron filmados juntos durante el Super Bowl en Estados Unidos. Más tarde disfrutaron de un fin de semana en Estelle Manor, en la región inglesa de los Cotswolds, y organizaron viajes a Japón y París. Cada encuentro incrementó las especulaciones, pero la pareja continuó evitando cualquier anuncio formal.
La exposición creció todavía más en abril, cuando Kim Kardashian y Lewis Hamilton fueron fotografiados mientras se besaban en Malibú, California. Ahora, las postales publicadas por la propia empresaria le dieron otra dimensión al vínculo: ya no se trató de imágenes captadas a distancia, sino de recuerdos elegidos por ellos para compartir. Así, las vacaciones dejaron de ser una escapada secreta y se convirtieron en la presentación más íntima de su romance.