La muerte de Jorge “Roña” Castro dejó un profundo dolor en el mundo del boxeo y entre quienes lo acompañaron durante su carrera. Mientras sus seres queridos y colegas lo despiden, comenzaron a conocerse detalles de lo ocurrido en el Bingo de Morón, donde el excampeón se descompensó. La reconstrucción de sus últimos minutos permitió saber cómo intentaron asistirlo.
El episodio comenzó en el sector de máquinas. En Desayuno Americano describieron el movimiento que siguió a la descompensación: “Lo que pudimos reconstruir es que lo sacan del Bingo en una silla de ruedas, que se descompensa en la zona de máquinas, que lo sacan en una silla de ruedas”. Esa secuencia fue uno de los primeros detalles difundidos sobre lo ocurrido.
Según explicó Carlos Salerno, personal del establecimiento intervino para asistir al Roña Castro: “Lo llevaron a una salita del bingo, le practicaron maniobras de RCP pero no pudieron reanimarlo”. El relato ubicó ese intento de reanimación dentro del propio local. Su fallecimiento se produjo durante la madrugada, alrededor de las 00.30, cuando tenía 59 años.
La información sobre su salud requiere distinguir los antecedentes mencionados de una causa confirmada. Durante la cobertura se indicó que padecía diabetes y se sostuvo: “Tuvo un paro cardíaco, producto de esa baja de insulina repentina”. Sin embargo, esa explicación fue presentada en el relato televisivo: la información disponible no permite establecer qué provocó la descompensación ni confirmar esa relación causal.
Respecto del recorrido posterior, la propia reconstrucción dejó una incógnita: “Cuando lo empiezan a trasladar para el estacionamiento de la vuelta, quizás para subirse a un vehículo particular, no lo sabemos, cuando llega a la ambulancia, los médicos, ya era tarde y termina falleciendo”. La posibilidad de que intentaran subirlo a un auto fue planteada como una hipótesis, pero sin confirmación.
Entre los testimonios también apareció el vínculo que Locomotora mantenía con ese lugar y sus alrededores. “Reconstruyendo todo, era una persona que venía cotidianamente al bingo y a la zona, era una persona muy solidaria”, señalaron. Esa referencia aportó un aspecto de su vida cotidiana y explicó que su presencia allí era habitual para quienes frecuentaban el establecimiento.
Todavía falta precisar cómo se conectaron los distintos momentos de la asistencia a Jorge “Roña” Castro, desde la sala donde intentaron reanimarlo hasta la ambulancia. Sin esa cronología completa, el relato difundido no alcanza para afirmar que hubo una demora ni atribuir responsabilidades. La causa de la descompensación también permanece sin establecerse hasta el momento.