Alejandro Garnacho volvió a escena con una entrevista en la que no esquivó ningún tema. Su presente en el fútbol inglés, su paso por la Selección argentina y una decisión que todavía genera debate: por qué eligió vestir la celeste y blanca en lugar de jugar para España.
El extremo, hoy en Chelsea, atraviesa un momento particular. Con una fuerte competencia en ataque y sin lograr consolidarse en la consideración de Lionel Scaloni, todo indica que su nombre quedaría afuera de la lista para el próximo Mundial. Un escenario que contrasta con la expectativa que supo generar en sus primeras convocatorias.
En ese contexto, Garnacho fue claro al explicar su elección. “La razón por la que elegí Argentina fue porque me dieron la confianza desde un principio de que iba a ser importante en el futuro”, aseguró, dejando en claro que nunca dudó del camino tomado.
Su historia tiene raíces mixtas. Nacido en España, pero con madre argentina, el delantero siempre tuvo la puerta abierta para representar a ambos países. Incluso, en otro contexto, su presente podría haber sido distinto, teniendo en cuenta las necesidades ofensivas del seleccionado español. Pero él no mira para atrás.
“Nací en España, pero mi mamá es argentina. Toda su familia es de allá. Yo siempre tuve ese vínculo”, explicó, reafirmando el peso de lo emocional en su decisión.
En la Selección mayor, su recorrido hasta ahora es breve: apenas ocho partidos oficiales y minutos repartidos, sin lograr aún asentarse. Sin embargo, el destino le dio la posibilidad de cumplir un sueño que pocos pueden contar: compartir equipo con Lionel Messi.
“Siempre recuerdo la primera vez que estuve con él. Compartir concentración, entrenamientos… fue un sueño”, contó, todavía con asombro. Y agregó: “Es una persona normal, muy humilde. Pero cuando lo ves entrenar, te das cuenta de lo que es”.
Mientras su futuro en la Albiceleste queda envuelto en incertidumbre, Garnacho se aferra a su presente en Europa y a la ilusión de revertir la historia. Sabe que el margen es cada vez más chico, pero también que el talento lo tiene.
Por ahora, el Mundial parece quedarle lejos. Pero en el fútbol, las oportunidades, como las decisiones, siempre dejan margen para una revancha.