Deportivo Riestra cerró una gran tarde en el estadio Guillermo Laza y consiguió una victoria de enorme valor al derrotar 2-0 a Estudiantes de La Plata por la cuarta fecha del Torneo Clausura 2026. El conjunto dirigido por Guillermo Duró volvió a hacerse fuerte en el Bajo Flores, mostró orden, eficacia y terminó quedándose con tres puntos importantes frente a un rival que llegaba con aspiraciones de recuperarse tras la derrota ante Boca.
El encuentro fue intenso y disputado desde el comienzo. Durante gran parte de la primera etapa, ambos equipos protagonizaron un duelo cerrado, con mucha lucha en la mitad de la cancha y varias aproximaciones que no lograban transformarse en situaciones claras de gol.
Sin embargo, la jugada que rompió la paridad llegó sobre el cierre del primer tiempo. Una mano dentro del área de Estudiantes fue advertida por el VAR, Andrés Merlos revisó la acción y sancionó penal para el local. Milton Céliz se hizo cargo de la ejecución y no falló: remate certero y ventaja para el Malevo, que se fue al descanso ganando 1-0.
La historia terminó de inclinarse en el inicio del complemento. Estudiantes intentó salir jugando desde el fondo, pero cometió un error que fue aprovechado por Deportivo Riestra. Antony Alonso capitalizó la falla defensiva, definió con precisión y marcó el 2-0 que encaminó definitivamente el resultado a favor del conjunto local.
El delantero uruguayo no pudo completar el partido, ya que minutos después de convertir debió abandonar el campo por una lesión, aunque su gol terminó siendo determinante para asegurar la victoria.
Del lado del Pincha, el equipo de Alexander Medina nunca logró reaccionar. A pesar de tener mayor posesión por momentos, le faltó profundidad, claridad y peso ofensivo para inquietar seriamente a Ignacio Arce. La rotación implementada por el entrenador no dio los resultados esperados y el conjunto platense dejó escapar puntos importantes en la lucha por mantenerse en los primeros puestos.
Riestra, en cambio, mostró personalidad, solidez defensiva y aprovechó cada oportunidad que tuvo. Después de dos derrotas consecutivas en el campeonato, el triunfo representa un impulso anímico importante para un equipo que volvió a demostrar que el Guillermo Laza es una de las plazas más difíciles del fútbol argentino.
Con esta victoria, el Malevo recuperó terreno en la tabla y volvió a sonreír ante su gente. Estudiantes, por su parte, se fue con preocupación y la obligación de dar vuelta la página rápidamente antes de afrontar una seguidilla de compromisos decisivos en las próximas semanas.