El regreso de Mauro Zárate al estadio de Vélez Sarsfield tuvo un significado especial y estuvo atravesado por una mezcla de emociones. El exfutbolista volvió al escenario donde vivió algunos de los momentos más importantes de su carrera cuando su hijo Rocco, integrante de las divisiones infantiles de Boca desde 2025, tuvo que enfrentarse al Fortín.
Antes de ingresar al estadio, el exdelantero reconoció que tenía cierta preocupación por lo que pudiera suceder con los hinchas. La relación quedó marcada por su decisión de pasar al Xeneize en 2018, después de haber asegurado anteriormente que no jugaría en otro club argentino. “El día que le tocó jugar contra Vélez yo estaba nervioso. Cualquier cosa que me iban a decir, iba a pedir perdón”, contó Zárate en diálogo con ESPN.
Sin embargo, el recibimiento terminó siendo completamente diferente al que imaginaba. En su llegada se encontró con un integrante de la hinchada con quien tenía una relación previa y que tuvo un gesto que lo conmovió profundamente. “Me recibió uno de los muchachos de la hinchada que yo conocía mucho. Y me dijo: ‘Bienvenido a tu casa’. Eso me marcó muchísimo”, recordó el exjugador.
La historia de Mauro Zárate con Vélez comenzó en las divisiones inferiores y tuvo varios capítulos a lo largo de los años. Debutó en Primera con apenas 17 años, fue campeón del Clausura 2005 y posteriormente tuvo diferentes regresos al club. En 2014 volvió a conquistar un título y terminó como goleador del Torneo Final.
En enero de 2018, Zárate inició otro ciclo en el conjunto de Liniers tras llegar a préstamo desde Watford. Apenas seis meses después apareció la propuesta de Boca, que finalmente aceptó. Aquella decisión provocó un fuerte enfrentamiento con los hinchas de Vélez, especialmente por sus declaraciones previas sobre no jugar para otro equipo del fútbol argentino.
Con el paso del tiempo, el exdelantero explicó que no se arrepiente de aquella determinación, aunque admite que entiende perfectamente el enojo de los fanáticos. “No tengo arrepentimiento. Pedí perdón porque falté a mi palabra. Mi carrera ya estaba hecha y formada”, sostuvo. Además, remarcó que también debía contemplar su futuro profesional: “Jugar gratis está bueno, lo hacés por el club en el que naciste y creciste, pero esto también es un trabajo”.
A pesar de la distancia que quedó entre Mauro Zárate y una parte de los hinchas de Vélez, el exfutbolista aseguró que mantiene una actitud de respeto cada vez que se cruza con ellos. “Siempre que me cruzo con un hincha de Vélez le pido perdón, sacando todo lo que hice por el club. No cambia mi pensamiento”, afirmó, dejando en claro que reconoce la herida que provocó su salida.