España dio otro golpe sobre la mesa en el Mundial 2026. Luego de superar con autoridad a Francia en una semifinal que muchos catalogaban como una final anticipada, la Roja se instaló en la gran definición y quedó a un paso de volver a tocar el cielo del fútbol. Tras el triunfo, Luis de la Fuente Castillo no ocultó su emoción y dejó una frase que rápidamente recorrió el mundo.
"Hoy nos enfrentábamos a una de las mejores selecciones del mundo, pero enfrente tenían al mejor equipo del mundo", lanzó el entrenador español, convencido de que sus dirigidos demostraron una vez más por qué son considerados la gran sensación del torneo.
La victoria tuvo un sabor especial para el seleccionador. No sólo porque significó el pasaje a la segunda final mundialista en la historia de España, sino también porque llegó ante un rival repleto de figuras y señalado por muchos como uno de los principales candidatos al título.
Sin embargo, la Roja volvió a imponer su estilo. Con personalidad, posesión, intensidad y una generación de futbolistas que atraviesa un momento extraordinario, neutralizó a Francia y dominó gran parte del encuentro.
"Estos jugadores se merecen todo. Demuestran cada día su compromiso, su generosidad, su solidaridad y su talento. Es maravilloso verlos jugar. Hoy hicieron fácil algo que es muy difícil", destacó De la Fuente, orgulloso por el rendimiento de su equipo.
Apenas consumada la clasificación, el técnico reconoció que todavía estaba procesando la magnitud de lo conseguido.
"Ahora es difícil describir lo que siento. Creo que es algo parecido a la felicidad y al orgullo. Hay mucha tensión acumulada porque estar en una final del Mundial es un privilegio reservado para muy pocos", confesó.
Lejos de considerar que la tarea está terminada, el entrenador recordó el camino recorrido desde que asumió el proyecto y dejó claro que el objetivo aún no está cumplido.
"Cuando empezamos hace casi cuatro años teníamos una idea muy clara. Fuimos fieles a ella y esa idea nos trajo hasta aquí. Pero todavía nos queda un paso más y vamos a intentar conseguirlo", aseguró.
Mientras España aguarda por conocer a su rival entre Argentina e Inglaterra, la ilusión se multiplica en cada rincón del país. Las celebraciones ya comenzaron y De la Fuente quiso compartir ese momento con los hinchas que siguieron el partido desde sus casas, plazas y ciudades.
"Es un orgullo ser español. Sentimos el apoyo de toda la gente y les agradecemos las enormes muestras de cariño que nos transmiten. Ese vínculo con la afición es muy especial. Sigamos juntos porque todavía podemos lograr algo muy importante", afirmó.
España ya cumplió uno de sus grandes objetivos y vuelve a estar donde soñaba: en una final del Mundial. Ahora espera por el último obstáculo. Argentina o Inglaterra aparecen en el horizonte, pero después de la exhibición ante Francia, en la Roja sienten que el sueño está más vivo que nunca.