"Es difícil decir algo hoy, se me cruzan muchas cosas. Obviamente en lo primero que pienso es en mi viejo...", arrancó Leo, que en la pausa fue aplaudido a rabiar por el público. "No me queda más que agradecer, como lo dije en la carta de despedida, fue un orgullo defender esta camiseta por más de 20 años. Nunca dejé de luchar, de dar el máximo y querer estar siempre. El no venir más va a ser un dolor muy grande. Les juro que me gustaría venir toda la vida porque jugar en la Selección es lo más lindo que te puede pasar", expresó.
Además, Messi aprovechó para desestimar las teorías de la final ante España: "No pasó nada raro como se dice. El partido con Inglaterra fue un desgaste muy grande para nosotros a nivel de piernas y emocional. La peleamos como siempre con esta camiseta, pero llegamos con lo justo", explicó. Por otra parte, se acordó de sus compañeros de otras generaciones, con los que le tocó perder tres finales: "También con los compañeros que tuve antes, que estuvimos muy cerquita, dejamos todo. No tengan duda nunca de eso".
Por otra parte, el capitán argentino destacó a la gente y su esfuerzo, y agradeció nuevamente el aliento en todas las canchas: "Voy a extrañar muchísimo jugar acá e ir por todo el pais. Recibí mucho cariño de todos desde el inicio hasta el final y soy un agradecido por absolutamente todo lo que me tocó vivir. Sabemos lo difícil que estar en la cancha, viajar a Mundiales, a Copa América, y ustedes lo hacen siempre. Siempre somos locales en todos lados, y eso lo sentimos".
En otra frase destacada de su extenso discurso, Messi llamó a la unidad de la gente y a concientizar lo que puede venir después de esta era gloriosa de la Selección Argentina: "Cuando estamos unidos demostramos que somos más fuertes que cualquiera. Para conseguir grandes cosas hay que hacer grandes grupos, porque hay gente que quiere ver mal a la Selección y no hay que darles el gusto. Nosotros éramos un grupo extraordinario y por eso conseguimos todo lo que conseguimos", dijo.
Ya por último, Messi condensó todo su discurso, al que reconoció más largo de lo habitual ("Estoy hablando más que nunca, pero no me quiero ir de acá", dijo entre risas) con un último agradecimiento y uniéndose simbólicamente a los 48 millones de hinchas de la Selección: "Los voy a extrañar, voy a extrañar defender los colores de la Selección, pero ahora voy a estar de ese lado, con todos ustedes bancando a estos chicos que van a defender la camiseta. Siempre, siempre unidos".